info@oncocir.com

☎ +34 605 71 65 73

☎+34 659 45 67 13

Home  /  Cancer de mama   /  Tumores de mama: no todos son malignos

Tumores de mama: no todos son malignos

Los tumores de mama son los más comunes en las mujeres españolas; sin embargo, no todos son malignos y actualmente el 90% de las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama está libre de esta enfermedad en los siguientes cinco años al diagnóstico.

Pero, pese a que las expectativas hoy en día son positivas, en España siguen falleciendo alrededor de 6000 mujeres al año debido a esta enfermedad, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Por lo tanto, es importante saber identificarla, ya que el diagnóstico precoz aumenta radicalmente las expectativas de curación.

La aparición de cualquier nódulo mamario (bulto) siempre debe ser revisado por un médico, mejor si es especialista en senología. La mayor parte de los nódulos patológicos son percibidos por las pacientes, ya que ellas conocen mejor sus propias mamas”, explica la doctora Arantxa Moreno, jefa de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo.

“La autoexploración se debe realizar justo después de cada menstruación, cuando la mama está en fase de reposo”, añade.

Los signos de alarma ante un nódulo de mama, según indica la especialista, son:

  • Que haya aparecido de repente
  • Que no desaparezca con la menstruación
  • Que se acompañe de cambios en la piel o el complejo areola pezón
  • Que se acompañe de telorragia (sangrado por el pezón)
  • Que tenga forma irregular

Un tumor no equivale a cáncer

El cáncer de mama se manifiesta a través de tumoraciones, pero es importante entender que no todos los tumores son carcinomas. De hecho, en las mujeres jóvenes, el 90% de los nódulos se deben a patologías benignas, según la Asociación Española contra el Cáncer.

Estos son los tipos de tumores benignos:

Fibroadenoma

Es el tumor benigno más común. Suele alcanzar un diámetro máximo de 3- 4 centímetros y es muy extraño que malignice. Suele ser un nódulo ovoide, que no duele al tacto y se desplaza dentro de la mama porque no tiene adhesiones a otros tejidos.

Se debe acudir al médico para confirmar con una ecografía la naturaleza del tumor y solo en ocasiones muy excepcionales se recomienda su extirpación. Esta suele producirse en caso de que produzca dolor o que crezca excesivamente.

Adenoma

Es muy similar al fibroadenoma en cuanto a su apariencia externa. Tienen diferencia a nivel microscópico. Es un tumor poco frecuente. Se producen porque los lobulillos del seno (glándulas productoras de leche) están agrandados, y hay más glándulas de lo normal.

Hamartoma o fibroadenolipoma

Se trata de un nódulo bien definido y encapsulado, similar a los mencionados previamente. Este tipo es más común en mujeres de 40-55 años. Suele ser difícil de detectar ya que se forma por grasa, músculo y tejido fibroso, similar a los tejidos adyacentes. Suele extirparse si no se está seguro del diagn   óstico.

Papiloma filodes

Es un tumor muy poco frecuente (0’3-0’9%). Generalmente es benigno, pero 1 de cada 4 son carcinomas y crean metástasis a distancia. Por este motivo, su tratamiento siempre es la extirpación. Suelen medir unos 5 centímetros, pero pueden llegar a crecer más y deformar la glándula mamaria. Son más frecuentes a partir de los 40 años.

Lipoma

Son quistes formados por tejido graso, que pueden medir entre 2 y 10 centímetros y nunca deforman la mama. El tratamiento consiste en un seguimiento clínico.

Tumores secretores

Como su nombre indica son tumores que presentan secreciones, en este caso, no lácticas. Son comunes en mujeres en edad de tener la menopausia y deben ser revisados por un especialista, ya que algunos de sus síntomas son similares a los de los tumores cancerígenos. Por lo tanto, un médico debe descartar esta enfermedad. Si se comprueba que son benignos, no es necesario extirparlos, salvo en algunos casos en los que crecen demasiado, generan malformaciones o dolor.

Quistes mamarios

Son tumoraciones rellenas de líquido. Se detectan mediante ecografía y su tratamiento suele ser la punción para sacar el líquido y analizarlo.

“Sin embargo”, señala la doctora Arantxa Moreno, “muchos nódulos de apariencia benigna no lo son en realidad, por lo que nuestra recomendación es acudir siempre a un médico ante cualquier hallazgo que no sea habitual”.

Tumores cancerígenos

Entre los tumores que sí son cancerígenos, el más común es el ductal invasivo o infiltrante.

“Hoy en día este es el tipo más común, aunque gracias a las pruebas de cribado aumenta el número de casos que se diagnostican en fase premaligna”, comenta la doctora Arantxa Moreno, socia fundadora de Oncocir.

El tratamiento habitualmente consiste en la extirpación completa de la lesión asegurando que los márgenes están libres y en la biopsia del ganglio centinela: en la mayor parte de los casos no es necesario proceder a linfadenectomía axilar (resección de los ganglios de la axila)”, comenta.

“Para que este tratamiento sea correcto es preciso realizar una serie de pruebas preoperatorias como son la resonancia de mama con contraste y el estudio ecográfico axilar. En nuestro centro las pruebas se solicitan en conjunto con el equipo de radiología mamaria en base a las necesidades individuales de la paciente tras presentación en Comité Multidisciplinar: de esta forma la paciente ahorra tiempo de espera y recibe un tratamiento a su medida”, puntualiza.

Carcinomas menos comunes

Existen otros tipos de tumores cancerígenos que son poco frecuentes, con incidencias menores al 5%. Estos son algunos de ellos:

  • Cáncer de seno inflamatorio
  • Enfermedad de Paget del pezón
  • Tumores filodes
  • Angiosarcoma

No obstante, en la actualidad, el diagnóstico precoz y el avance en los tratamientos contra este tipo de tumores permiten que las expectativas de los pacientes que son diagnosticados con este tipo de enfermedad sean en la mayoría de los casos positivas.

Gracias a que las pacientes realizan pruebas de cribado (mamografía y ecografía anual), los tumores malignos que nosotros tratamos en la actualidad son curables en su mayor parte. Son tumores precoces en los que no existe afectación regional (metástasis ganglionares) ni a distancia (metástasis en otros órganos). La calidad de estas pacientes es excelente y en un breve período de tiempo pueden volver a su vida habitual”, señala Moreno.

“Sin embargo, no debemos banalizar el diagnóstico de cáncer de mama, ya que a pesar de un tratamiento correcto la lesión puede progresar y producir metástasis. Este riesgo es mucho mayor si no se plantea un tratamiento correcto desde el principio”, advierte la especialista.

¿Qué hábitos se deben evitar con el fin de prevenir tumores de mama?

Los tumores benignos y malignos tienen un origen genético, y eso es un factor no evitable, explica la doctora Arantxa Moreno.

Los factores de riesgo del cáncer de mama son la edad, el tabaquismo, la obesidad y el tratamiento hormonal postmenopaúsico que no sea controlado por un ginecólogo, añade.

“El mantenimiento de un plan de vida sano, no fumar, dieta variada rica en fruta y verdura con disminución de grasa, el ejercicio diario (mejor al aire libre) y el ejercicio cardiovascular frecuente han demostrado ser un factor de protección frente al cáncer de mama y un mejor pronóstico en las pacientes que han padecido esta enfermedad”, indica.

En definitiva, un tumor de mama no es necesariamente sinónimo de cáncer, y aun cuando sí lo sea, actualmente la expectativa de curación es muy alta. Pero, para aumentar radicalmente las posibilidades de sanar, el diagnóstico precoz es muy importante, por lo que es recomendable que una mujer se realice autoexploraciones de mama cada mes y acuda al menos una vez al año a revisión ginecológica.

 

Si quieres saber más, te recomendamos:

¿Aumenta el tabaquismo los riesgos de la cirugía?

El cáncer de páncreas

¿Es la mediterránea la mejor dieta?

abril 25, 2019
¿Es la mediterránea la mejor dieta?
mayo 22, 2019
¿Qué es la pancreatitis aguda?