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Trasplante de hígado: ¿en qué consiste?

Los trasplantes de hígado ocupan el segundo lugar en el ranking de trasplantes en España, solo detrás de los renales. En 2018, se realizaron 1230 hepáticos. Y es que se trata de una cirugía que alarga y mejora la calidad de vida de pacientes con diversas patologías hepáticas, entre ellas cirrosis o carcinomas hepatocelular.

En Oncocir contamos con un equipo de especialistas en Cirugía Hepática-biliar-pancreática, y hoy te explicamos en nuestro blog en qué consiste el trasplante hepático.

¿En qué consiste un trasplante de hígado?

Se trata de una cirugía mediante la cual se extirpa un hígado que ya no funciona de manera adecuada y se reemplaza por un órgano saludable, proveniente de un donante fallecido o vivo.

¿Por qué es importante el hígado? ¿Qué funciones tiene?

El hígado es un órgano fundamental para el funcionamiento del cuerpo humano, ya que a través de él:

  • Se eliminan bacterias y toxinas de la sangre.
  • Previene numerosas infecciones.
  • Ayuda a regular las respuestas inmunes.
  • Procesa los nutrientes, hormonas y medicinas.
  • Produce la bilis, que es necesaria para que el organismo pueda absorber las grasas, el colesterol y las vitaminas solubles en grasa.
  • Fabrica proteínas que intervienen en la coagulación sanguínea.

¿En qué situaciones está recomendado?

“Las indicaciones del trasplante hepático incluyen una multitud de patologías que afectan, de distintas maneras, al funcionamiento del hígado, causando un fallo hepático que es una situación incompatible con la vida”, explica el doctor Juan Carlos Meneu, Jefe de Cirugía General y Aparato Digestivo en Hospital Ruber Juan Bravo y socio fundador de Oncocir.

Las principales patologías que necesitan de un trasplante hepático, indica el especialista, se pueden dividir en cuatro grandes grupos:

  • Cirrosis hepática
  • Hepatopatías colestásicas crónicas
  • Carcinoma hepatocelular
  • Insuficiencia hepática aguda

No obstante, para valorar si es oportuno un trasplante hepático en un paciente, es necesario realizar una valoración del su estado de salud integral, señala el doctor Meneu.

“El mal funcionamiento del hígado acaba afectando a otros órganos, por lo tanto, hay que descartar cualquier condición médica que pueda contraindicar el mismo trasplante”.

La evaluación del candidato al trasplante hepático debe ser tomada en un comité multidisciplinar donde colaboran cirujanos, hepatólogos, intensivistas, anestesistas, radiólogos intervencionistas.

¿Cuándo se debe hacer el trasplante de hígado?

El doctor Meneu indica que para decidir en qué momento se debe realizar el trasplante lo más importante es valorar si se prevé que la supervivencia tras el trasplante hepático sea superior a la de la hepatopatía si se deja evolucionar.

¿Qué requisitos debe cumplir un paciente para recibir un trasplante?

Para tomar la decisión de realizar un trasplante hepático es necesario hacer una evaluación del paciente, tanto a nivel físico como psicológico, para valorar las perspectivas de recuperación una vez realizada la cirugía.

“El objetivo esencial del trasplante hepático es conseguir una mejoría de la calidad de vida del paciente, una vez que se hayan descartado otras alternativas terapéuticas para su enfermedad”, comenta el doctor Meneu.

Podemos resumir los requisitos básicos en los siguientes apartados:

  • El paciente no presenta trastornos asociados a la enfermedad hepática que limiten gravemente su supervivencia
  • Presenta las características mínimas para superar la intervención quirúrgica
  • En el día a día del candidato, existe la suficiente disciplina para cumplir el tratamiento médico postrasplante
  • El paciente dispone de una capacidad psíquica/psicológica adecuada con un entorno familiar y social idóneo para un seguimiento tras la operación.

¿Se puede donar parte del hígado en vida?

El trasplante de hígado de un donante vivo es una opción cada vez más común, ya que el hígado humano es un órgano que se regenera y vuelve a su tamaño normal poco después de la extirpación quirúrgica de la parte del órgano.

«Los trasplantes de hígado de donantes vivos se han utilizado inicialmente en niños que necesitaban un trasplante de hígado debido a la escasez de órganos de tamaño adecuado del donante fallecido”, cuenta el doctor Meneu.

“Hoy en día, también representa una opción importante para los adultos que padecen enfermedad hepática terminal”, añade.

Durante la donación in vivo es esencial garantizar la seguridad tanto del donante como del receptor, comenta el doctor Meneu. Por esta razón, se debe realizar un estudio exhaustivo del donante analizando en profundidad la anatomía del hígado mediante estudio de imagen y de posibles variantes vasculares y/o biliares.

“La donación es un acto completamente altruista y en la donación in vivo es fundamental cumplir este precepto; por ello hay que respetar una serie de requisitos legales y éticos”, advierte.

¿Cuáles son los riesgos?

Aunque las cifras indican que el 70% de los trasplantes hepáticos, garantizan que los pacientes vivirán al menos en los siguientes cinco años a la cirugía, es importante saber que existen complicaciones que pueden surgir tras la intervención.

Por un lado, están los riesgos asociados con el procedimiento:

  • Complicaciones del ducto biliar, como fugas del ducto biliar o reducción de los conductos biliares.
  • Coágulos sanguíneos.
  • Insuficiencia hepática.
  • Rechazo del hígado recibido.
  • Confusión mental o convulsiones
  • Reaparición de la enfermedad hepática en el hígado trasplantado.

Por otro lado, están los riesgos asociados a los medicamentos contra el rechazo de hígado – que deberán tomarse de por vida-. Estos son:

  • Debilitamiento de los huesos
  • Dolores de cabeza
  • Presión arterial alta
  • Nivel de colesterol alto
  • Diabetes
  • Diarrea
  • Incremento de infecciones, ya que se trata de medicamentos inmunodepresivos.


¿Cómo evolucionarán los trasplantes de hígado en el futuro?

“Los órganos son un recurso claramente limitado, aunque nuestro país tiene el honor de ser líder mundial en donación y trasplante de órganos: en 2018 alcanzamos los 48 donantes por millón de habitantes y se realizaron más de 5.000 trasplantes”, comenta el doctor Meneu.

Debido a esto, indica el especialista, constantemente existe una lucha para definir de manera óptima la prioridad de los pacientes en lista de espera para el trasplante hepático.

“Para intentar aumentar el pool de órganos disponibles, se ha empezado a utilizar la donación de vivo y en los últimos años la donación en asistolia controlada; este último ha permitido aumentar el número absoluto de donaciones en nuestro medio”.

“Además”, añade, “se ha abierto una nueva puerta en cuanto al empleo de donantes con infecciones activas del virus de la hepatitis C, incluso para los receptores no infectados, gracias al uso de los nuevos antivirales de acción directa”.

“Existen también líneas de investigación para descubrir nuevos medicamentos inmunodepresores”, agrega Meneu, “examinando el efecto de la lesión mediada por anticuerpos en trasplantes de hígado y riñón y la forma en la que un trasplante multiorgánico podría dar, en realidad, mejores resultados”.

En suma, es previsible que el número de trasplantes de hígado en España vaya en aumento y que las probabilidades de éxito sigan aumentando, así como que se sigan produciendo mejoras en la calidad de vida de los pacientes, debido a que es un sector de la medicina en la que se innova constantemente.

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