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¿Por qué debo moderar el consumo de carne roja?

La carne roja es un elemento que está en la base de la dieta española, sin embargo, actualmente existe una amplia evidencia sobre la necesidad de moderar su consumo para prevenir algunas enfermedades, así como para proteger el medio ambiente.

Numerosos estudios indican que un consumo alto de carne roja, especialmente la carne roja procesada, está asociado con un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, ciertos tipos de cáncer y muerte prematura.

¿Cuál es la carne roja?

La Organización Mundial de la Salud define como carne roja toda la carne muscular de mamíferos, incluida la carne de res, ternera, cerdo, cordero, caballo y cabra.

¿Cuál es la carne roja procesada?

Es la carne que se ha transformado a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado u otros procesos para mejorar el sabor o la conservación.

La mayoría de las carnes procesadas contienen carne de cerdo o de res, pero también pueden contener otras carnes rojas, aves de corral, desechos o subproductos cárnicos, como la sangre.

Entre este tipo de carnes, se encuentran las salchichas, bacon, embutidos, hamburguesas, patés, preparaciones y salsas a base de carne.

¿Por qué debo moderar el consumo de carne roja?

Existen numerosos estudios en todo el mundo que analizan las ventajas y desventajas del consumo de carne roja. Unos proceden de fuentes fiables, con especialistas de prestigio a la cabeza, y otros son menos fiables, o incluso están patrocinados por grupos de presión interesados en fomentar su consumo.

Como consecuencia, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) -perteneciente a la OMS- llevó a cabo una investigación en la que veintidós expertos, provenientes de 10 países, revisaron más de 800 estudios acerca del consumo de carne roja, y llegaron a la conclusión de que este producto era probablemente un carcinógeno para los humanos, situándola en el Grupo 2A de su clasificación de agentes según su capacidad de carcinogénesis.

Esta asociación se observó principalmente con el cáncer colorrectal, pero también se han visto asociaciones con el cáncer de páncreas y el cáncer de próstata.

Carne roja procesada, un riesgo aún mayor

La IARC fue más concluyente en su informe acerca de la carne roja procesada, a la cual situó en el Grupo 1 de su clasificación, es decir, como un agente cancerígeno para los humanos.

Y, por ejemplo, llegó a la conclusión de que comer 50 gramos de carne roja procesada todos los días aumentaba el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%, cantidad que equivale a una salchicha diaria, para hacernos una idea.

Otros riesgos

Aunque los estudios son menos concluyentes, también existen indicios de que el consumo de carne roja está asociado a un incremento en la probabilidad de padecer diabetes tipo 2.

Por ejemplo, un estudio publicado por la Asociación Americana de Diabetes encontró asociaciones positivas entre la ingesta de carne roja y carne procesada y el riesgo de diabetes tipo 2, tras hacer un seguimiento, durante años, de la dieta de más de 300000 personas.

Otro estudio, realizado por investigadores del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard Chan, concluyó que el uso frecuente de métodos de cocción a alta temperatura (como asar a la parrilla) para preparar carne de res y pollo aumentó riesgo de diabetes tipo 2.

También hay estudios que relacionan la ingesta elevada de carne roja con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Entre ellos, el realizado por investigadores del JAMA Internal Medicine, en el que analizaron la dieta y la salud de 30000 personas, durante un promedio de tres décadas. En él descubrieron que las personas que llevaban a cabo una mayor ingesta de carne roja, carne procesada y aves de corral tenían un riesgo mayor de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

¿Cuánta carne roja puedo consumir?

La carne roja es una fuente valiosa de nutrientes, en particular de proteínas, hierro, zinc y vitamina B12, por lo que no se aconseja eliminarla de nuestra dieta, sino consumirla con moderación.

La OMS no establece una cantidad adecuada para el consumo, simplemente recomienda su moderación, pero el American Institute for Cancer Research conseja consumir entre 350 y 500 gramos a la semana de carne roja, de preferencia no procesada. De esta última, recomienda limitar su consumo a situaciones muy esporádicas.

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Artículo validado por el Dr. Juan Carlos Meneu, Jefe de Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo en Hospital Ruber Juan Bravo (Quironsalud) y Director Médico en Oncocir.  Especialista en Cirugía General, Aparato Digestivo de Trasplante de Órganos (European Board Certified). Profesor Titular de Cirugía en la Universidad Europea de Madrid

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