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    Miomatosis uterina

    La miomatosis uterina es un padecimiento caracterizado por la aparición de un tipo de fibromas uterinos, que se considera que son los tumores más comunes en mujeres en edad fértil.

    No obstante, no se sabe a ciencia cierta cuál es su incidencia real, ya que múltiples mujeres padecen esta enfermedad sin apenas síntomas o con síntomas que no suelen reportar a su ginecóloga porque los consideran factores comunes de su ciclo menstrual.

    En un Congreso Europeo de Endoscopia Ginecológica, en 2015, la farmacéutica Gedeon Richter informaba que, según un estudio realizado por Kantar Millward Brown, el 40% de las mujeres de entre 35 y 55 años tenían miomas uterinos.

    Pero en el Informe de Bienestar de la Mujer los autores reflejaban la dificultad de conocer los datos reales, por la falta de diagnóstico. De hecho, indicaban que en España el 24 por ciento de las mujeres sufre al menos tres síntomas que podrían ser causados por este tipo de patología, el 20 por ciento dos síntomas y el 27 por ciento uno.

    Miomatosis uterina: ¿en qué consiste?

    Se trata de la aparición de miomas, también llamados leiomiomas o fibromas uterinos, en el útero. Estos son un tipo de tumores benignos que consisten en el engrosamiento de algunas zonas del útero.

    El tamaño de los fibromas uterinos puede ser tan pequeño que sea imperceptible o puede crecer hasta deformar el útero. Además, una mujer puede tener un solo mioma o varios a la vez.

    Fibromas uterinos: tipos

    Los miomas uterinos se clasifican de acuerdo al área del útero en la que aparecen. Existen cuatro tipos:

    • Miometriales o intramurales: en la pared muscular.
    • Submucosos: bajo el revestimiento uterino.
    • Subserosos: bajo la cubierta externa del útero.
    • Pediculados: crecen unidos por un tallo al útero.

    Miomatosis uterina: ¿es un antecedente del cáncer de útero?

    Los miomas uterinos no están asociados con un mayor riesgo de cáncer. Sin embargo, sí pueden provocar otro tipo de complicaciones.

    Fibromas uterinos: complicaciones

    La gran mayoría de los fibromas uterinos no son peligrosos, pero en determinados casos sí pueden surgir algunos problemas relacionados.

    • Anemia: una de las consecuencias que puede producirse debido a estos tumores es un sangrado excesivo durante el ciclo menstrual. Esta pérdida de sangre puede provocar la disminución de glóbulos rojos y, en casos muy extremos, incluso causar que la paciente necesite una transfusión de sangre.
    • Infertilidad: algunos fibromas, en particular los submucosos, pueden ser causa de infertilidad o de un aborto espontáneo.
    • Problemas en el embarazo: algunos fibromas aumentan el riesgo de que se produzca desprendimiento de la placenta, de restricción del crecimiento fetal y de paro prematuro.

    Síntomas de la miomatosis uterina

    Aunque es muy común que este padecimiento se presente de manera asintomática, como ya mencionamos, los siguientes son algunos de los síntomas comunes:

    • Sangrado menstrual abundante
    • Periodos menstruales de duración superior a una semana
    • Dolor pélvico, de espalda o piernas
    • Necesidad de orinar a menudo
    • Dificultad para vaciar la vejiga
    • Estreñimiento

    Causas de los fibromas uterinos

    Se desconocen las causas de este tipo de fibromas, pero existen algunos factores relacionados:

    • Genética. En algunos fibromas se observan modificaciones en los genes respecto a los genes del músculo uterino.
    • Hormonas. Los miomas tienen más receptores de estrógeno y la progesterona que las células musculares uterinas.
      Estas células estimulan el desarrollo del revestimiento uterino durante cada ciclo menstrual como una preparación para el embarazo.
    • Herencia. Tener madres o hermanas que tengan o hayan tenido fibromas aumenta la probabilidad de tenerlos.
    • Mala alimentación. La obesidad, el consumo de alcohol, el déficit de vitamina D, la ingesta excesiva de carne roja son factores que parecen estar relacionados con la aparición de estos tumores.
    • Raza. Las mujeres de raza negra tienen una mayor probabilidad que las que pertenecen a otras razas.

    Tratamientos para los fibromas uterinos

    Aunque en algunos casos se recurre a la cirugía para extirpar los miomas, la mayoría de los tratamientos suelen estar enfocados en paliar los síntomas. Por eso, en cada paciente, la enfermedad será abordada de manera distinta.

    La principal recomendación es el seguimiento periódico del comportamiento del mioma, que generalmente se hace por ecografía.

    Los siguientes son los métodos a los que suelen recurrir los ginecólogos.

    • Dispositivos uterinos para segregar progestágenos, unas hormonas que contribuyen a reducir el sangrado cuando este es abundante.
    • Suplementos de hierro, cuando los miomas causan anemia.
    • Moduladores selectivos para bloquear a algunos receptores de progesterona, en el mioma. Esta medicación debe ser pautada en casos específicos, por un especialista.
    • Análogos de la GnRH, que bloquean la síntesis de las hormonas estradiol y progesterona. De esta manera, se reduce el sangrado y el volumen del mioma. Como efecto secundario conllevan la instauración de menopausia transitoria, con múltiples síntomas colaterales

    Tratamiento quirúrgico

    En el caso de que el mioma provoque sangrado excesivo por su localización submucosa se podrá resecar (extraer) fácilmente mediante histeroscopia. Este método permite eliminar miomas de hasta 2 centímetros por vía vaginal, sin necesidad de apertura de la piel ni del útero, entrando en cavidad uterina con una cámara. De esta forma el tratamiento es eficaz y ambulatorio.

    Sin embargo, en el caso de miomas mayores se debe practicar una miomectomía por vía abdominal, tanto por laparotomía (incisión única directa) como por laparoscopia, cirugía menos invasiva.

    Si la paciente ya ha cumplido sus deseos genésicos y presenta varios miomas ó miomas de gran tamaño se debe practicar una histerectomía (resección completa de útero y trompas de Fallopio) que puede incluir o no la resección del cuello uterino (histerectomía total o subtotal).

    En todos los casos de cirugía será necesaria una preanestesia y preparación. Tras este proceso los miomas se estudian por anatomía patológica para asegurar su condición de benignidad.

    En suma, los fibromas uterinos son un tipo de tumores benignos, que no suelen presentar complicaciones, pero es importante atender cualquier síntoma y consultar con un especialista.

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