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    La manga gástrica en la cirugía bariátrica

    Habitualmente, cuando la obesidad se convierte en un problema se buscan soluciones no invasivas para el paciente. El establecimiento de dietas o de tablas de ejercicios pueden ser recursos muy útiles para rebajar su peso y atajar el origen de estos riesgos para su salud. Pero hay ocasiones en que estos no siempre son efectivos o útiles, bien porque el afectado no cuenta con la fuerza de voluntad para llevarlos a buen puerto, o bien por la existencia de otras patologías de base o asociadas, como pueden ser la diabetes, el síndrome metabólico, la presión arterial alta, etc.

    En situaciones como estas, tanto el doctor como el paciente deben plantearse otras opciones más contundentes que aborden el problema desde su origen, a través de procedimientos de cirugía bariátrica. Hablamos por ejemplo del bypass gástrico, de la derivación biliopancreática con cruce duodenal y de la manga gástrica. Es decir, tres alternativas que deben valorarse en función de las características de cada persona y de su situación.

    La manga gástrica, la intervención bariátrica menos invasiva para el paciente

    En el caso de la manga gástrica, es una de las técnicas más empleadas para conseguir la reducción del volumen del estómago. La razón principal es que brinda el método con menos riesgo para el paciente, porque a diferencia de las otras opciones, no afecta al intestino ni a los nervios estomacales. Así, es la opción menos agresiva y permite que, en condiciones normales, el afectado pueda recibir el alta en un corto espacio de tiempo tras ser intervenido.

    Entrando en detalles, el procedimiento tubular gástrico consiste en una reducción vertical de, aproximadamente, el 75 u 80 % del estómago, de forma que el resultado es un órgano alargado en forma de tubo. Por lo tanto, es una intervención restrictiva que primero divide en dos la víscera, grapa su parte útil y extrae la zona sobrante, la cual corresponde con su  curvatura mayor. De ahí que se trate de un procedimiento irreversible, porque más adelante el paciente no podrá recuperar la parte del estómago que se le ha removido.

    ¿Para qué tipo de pacientes está recomendada la manga gástrica?

    En condiciones normales, el médico propondrá este tipo de cirugía a los pacientes con problemas de obesidad que, como ya hemos señalado, no pueden reducir su peso con dieta y ejercicio; que ven también comprometida su salud por la asociación de estos con enfermedades de base o que comprueban cómo aparecen en su organismo otras patologías derivadas de ese exceso de kilos.

    Así, lo lógico es emplear la manga gástrica en casos de obesidad extrema que presentan un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 40 y que no responden adecuadamente a los tratamientos no invasivos. Y para situaciones en la que los pacientes se encuentran en índices superiores a 30, será necesario valorar la presencia de otras enfermedades y los riesgos que implica este sobrepeso para la salud de todos ellos. Y es que, según datos de 2016 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año mueren cerca de 2,8 millones de personas a causa de la obesidad y del sobrepeso.

    ¿Cómo debe preparar el paciente la intervención de manga gástrica?

    Como es habitual en cualquier tipo de cirugía, el paciente debe someterse una serie de pruebas previas para verificar que puede pasar por el quirófano. Análisis de sangre, un chequeo físico completo o una ecografía de vesícula biliar, por el riesgo de colelitiasis (formación de cálculos biliares), son requisitos necesarios antes de efectuar el procedimiento de manga gástrica.

    Y junto a todo ello, también es recomendable que el paciente sea asesorado y aconsejado por un nutricionista para que sea consciente de los cambios que esta operación va a suponer para su vida. Por sus particularidades, la manga gástrica está especialmente recomendada para las personas obesas que son grandes comedoras, de forma que estas deberán asumir que a partir de ese momento deberán ingerir despacio y en pequeños bocados.

    En este sentido, hay que tener en cuenta que la reducción del estómago suele rebajar la sensación de saciedad y permite eliminar de forma bastante rápida gran parte del peso sobrante del paciente. Esto puede llevar al exceso de confianza y que este recaiga en sus hábitos previos, con el consiguiente riesgo de que el estómago operado vuelva a crecer y que, por tanto, favorezca de nuevo un incremento del peso en un plazo de 4 o 5 años.

    ¿Cuáles son las particularidades de la cirugía de manga gástrica?

    Esta técnica quirúrgica se realiza a través de una laparoscopia, por lo que no precisa de grandes incisiones en el cuerpo del paciente. En concreto, el doctor hará entre 2 y 5 cortes en el abdomen para introducir el tubo laparoscópico, el cual incorpora tanto una cámara como un sistema de iluminación. Y a partir de ahí, procederá a cortar y a extraer la porción de estómago sobrante, antes de grapar la zona útil y de efectuar la sutura definitiva.

    En total, la cirugía se suele llevar a cabo en menos de un par de horas. Y si todo va conforme a lo esperado, la persona intervenida recibirá el alta a los 2 o 3 días y le serán pautados tanto analgésicos, para eliminar las molestias inmediatas, como una dieta blanda inicial. De esta forma, podrá iniciar su proceso de recuperación y será sometida a diversas revisiones en las semanas posteriores, que la habilitarán para la ingesta de más alimentos.

    La manga gástrica, una cirugía efectiva pero que necesita del compromiso del paciente

    En definitiva, este procedimiento tubular gástrico es realmente útil para solucionar casos de obesidad mórbida que complican la salud del paciente y que no pueden resolverse a través de opciones no invasivas. Suele ser un método tremendamente efectivo y no se tardan en apreciar los resultados una vez que se lleva a cabo, pero al mismo tiempo, requiere del compromiso total por parte del afectado para que cambie sus hábitos de vida y de nutrición.

    Fundamentalmente, porque no es una solución definitiva, ya que el estómago puede volver a aumentar su tamaño y el problema de obesidad reaparecer si el paciente continúa ingiriendo grandes cantidades de alimentos, lleva una vida sedentaria o mantiene malos hábitos para su salud, como pueden ser el tabaquismo y el alcoholismo.

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    Artículo validado por el Dr. Juan Carlos Meneu, Jefe de Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo en Hospital Ruber Juan Bravo (Quironsalud) y Director Médico en Oncocir.  Especialista en Cirugía General, Aparato Digestivo de Trasplante de Órganos (European Board Certified). Profesor Titular de Cirugía en la Universidad Europea de Madrid

     

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