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Estreñimiento, ¿cómo evitarlo?

El estreñimiento es un problema relativamente común en España. Según datos de la Fundación Española del Aparato Digestivo, en 2017 casi una de cada cinco personas del país estaba afectada por esta patología, con una proporción de dos mujeres por cada hombre.  Aunque se estima que recientemente el número de casos ha crecido como consecuencia de la cuarentena obligatoria por el Coronavirus, principalmente entre personas de edad avanzada o con pluripatologías previas.

Sin embargo, es importante destacar que no estamos hablando de una enfermedad en sí misma. Es más bien un síntoma de que algo no está funcionando correctamente en el sistema digestivo, dado que el tránsito intestinal no se desarrolla con normalidad y la persona afectada no puede evacuar con la frecuencia recomendable. Es decir, hablamos de casos en los que no se llega al mínimo de tres deposiciones semanales o en los que el afectad@ reporta dificultades para eliminar las heces y aprecia que las mismas son secas y duras.

La importancia de identificar el origen del problema

Cuando un paciente acude a su centro de Atención Primaria aquejado de los síntomas de estreñimiento, lo habitual es que su médico de cabecera intente identificar las causas que le provocan esta situación. Así, podemos hablar de dos casos diferentes a la hora de abordar estas molestias:

  • Estreñimiento primario o funcional: Se da cuando el problema no se puede asociar a una patología orgánica reconocible o al efecto de un fármaco.
  • Estreñimiento secundario: La causa está clara y está relacionada con una patología orgánica que tiene el paciente o es producto del efecto secundario de la ingesta de un medicamento.

Lógicamente, el tratamiento del estreñimiento secundario dependerá del problema subyacente, el cual será perfectamente identificable. Mientras que en los casos primarios, el motivo no estará claro y será necesario establecer una clasificación de tres grupos para desarrollar una correcta praxis:

  • Estreñimiento con tránsito colónico normal: El tiempo que necesita el bolo fecal para recorrer el colon está dentro de los parámetros normales. En estos casos, los pacientes acostumbran a presentar hinchazón y distensión abdominal.
  • Estreñimiento con tránsito colónico lento: Aquí el bolo fecal tarda más de lo previsto en recorrer el colon, lo que hace que las deposiciones del paciente sean infrecuentes y este no presente deseo habitual de realizar las mismas.
  • Estreñimiento por alteración del mecanismo de la defecación: En estos casos se produce un desorden en la coordinación ano-rectal normal, lo que obliga a la persona a hacer un gran esfuerzo para defecar e incluso, en algunos casos, la fuerza a realizar maniobras manuales para extraer las heces.

Las causas del estreñimiento primario

Normalmente, los casos de estreñimiento funcional son producto de una mezcla de factores que tienen consecuencias negativas sobre el sistema digestivo del afectado. Entre ellos se puede destacar el sedentarismo, la ausencia de una correcta hidratación, el picoteo constante y a deshoras, tener una dieta baja en fibras o padecer trastornos de ansiedad o depresivos. Todo ello teniendo en cuenta que, como ya hemos indicado, las mujeres tienen más riesgo de presentar esta sintomatología, así como las personas de elevada edad.

Por eso, es recomendable que acudan a su doctor de cabecera todos aquellos que perciban que presentan dos o más de estos síntomas: menos de tres evacuaciones por semana, heces duras y grumosas, necesidad de hacer un gran esfuerzo para defecar, sensación de tener el recto obstruido o precisar de ayuda manual para eliminar las heces. El médico se encargará de analizar el caso y valorará, si procede, la derivación del paciente a un especialista en medicina digestiva.

Hay que tener en cuenta que el estreñimiento habitualmente no tiene consecuencias graves para quien lo padece, pero sí puede convertirse en algo crónico y generar ciertas complicaciones. Entre estas, la aparición de venas inflamadas del ano (hemorroides),  la rotura de la piel anal (fístula), una retención fecal que pueda provocar obstrucción intestinal, o el prolapso rectal por el deslizamiento de una pequeña parte del intestino grueso hacia fuera.

Consejos para evitar el estreñimiento primario

En todo caso, y a modo de conclusión, es deseable seguir algunos consejos para evitar problemas de estreñimiento funcional y tener una buena digestión:

  • La práctica del deporte es una gran aliada para fomentar el tránsito intestinal. Hay que hacer ejercicio con regularidad o, al menos, evitar el sedentarismo andando al menos los 10.000 pasos diarios que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).
  • Ojo con la alimentación. Se debe fomentar la ingesta de comida fácilmente digerible, con alta aportación de fibra. Principalmente: fruta (a ser posible, con piel), verdura, cereales, legumbres, frutos secos… Mientras que el consumo de productos procesados, de leche o de carne deberá ser más moderado; así como lógicamente de los dulces.
  • Importancia de la hidratación. Es básico beber entre dos y tres litros de agua al día, ya que esto facilita la digestión y mejora la consistencia de las heces.
  • Se recomienda establecer unos hábitos de defecación. Se trata de algo necesario para el correcto funcionamiento del organismo, por lo que hay que dedicarle tiempo y, si es posible, reservar un momento concreto del día para ello. Esto significa que lo idóneo es huir de las prisas y no posponer esta necesidad si se presenta, ya que hacerlo puede provocar incómodos desajustes.
  • Buscar apoyo psicológico en casos de estrés o ansiedad. El sistema nervioso está íntimamente ligado con el sistema digestivo, por lo que las alteraciones y problemas emocionales o los excesos tensión pueden provocar estreñimiento. Por eso, hay que esforzarse para conseguir un correcto estado de relajación a la hora de llevar a cabo la evacuación.
  • Facilitar posturalmente la defecación. A la hora de acudir al retrete, es aconsejable sentarse en una postura cómoda que permita relajar el esfínter y levantar ligeramente las piernas.
  • No automedicarse. En ocasiones la ingesta de medicamentos puede causar efectos secundarios inesperados como el estreñimiento. Así que es muy importante no tomarlos sin el requerimiento previo de un especialista.

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Artículo validado por el Dr. Juan Carlos Meneu, Jefe de Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo en Hospital Ruber Juan Bravo (Quironsalud) y Director Médico en Oncocir.  Especialista en Cirugía General, Aparato Digestivo de Trasplante de Órganos (European Board Certified). Profesor Titular de Cirugía en la Universidad Europea de Madrid

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